La Rosa de Jericho
Peregrina del desierto, viajera incansable y solitaria.
Es un bulbo seco originario de la tierra que vio la Pasión y la Muerte de JESUCRISTO.
Fundamentalmente se utiliza para que absorba la energia negativa de los hogares y los negocios, que puedan generar las personas que mal nos quieran.
Protege la casa y el comercio contra los malos deseos y las malas vibraciones; atrae las energias positivas y también la prosperidad económica.
Al secarse, hojas y ramas se contraen formando una pelota apretada que -incluso muchos años después de cortada- se abre y reverdece cuantas veces vuelva a ponerse en agua.
Su apariencia seca y de color tierra, cambia por completo cuando la planta es sumergida en agua, pues llega a alcazar un aspecto verdoso realmente bello.
La rosa debe sumergirse dentro del agua (pecera redonda o copa).
Si el agua está siempre clara, es que todo va bien.
En las primeras semanas, es decir, cuando más energia negativa absorbe la planta, resulta conveniente cambiar el agua con alguna frecuencia (cuando adquiere un color oscuro).
La Rosa de Jericó, que inspiró una leyenda, es un preciado amuleto que se utiliza para bendecir los hogares ahuyentando las malas influencias y atrayendo la paz, el poder y la abundancia al mismo.
Confiere suerte en los negocios, habilidad en el trabajo, ofrece salud, fuerzas, felicidad aumenta la fertilidad en mujeres y, sobre todo, tiene la propiedad de trasformar las energías negativas en positivas en el lugar donde se encuentre.
Creyentes y no creyentes de todo el mundo reconocen sus beneficiosos efluvios.
Es una planta sagrada y milagrosa.
Precio por Unidad